Al pan, pan..y al vino, vino

Cuando uno escucha la verdadera doctrina católica de la iglesia, el Deposito de la Fe, de forma clara y cristalina, entiende de inmediato la causa  de que haya tantos clérigos y fieles en la línea media y autodicentes conservadores que han abandonado la Tradición de la Iglesia, para hacer más cómodo su pasar por este valle de lágrimas, rechazando la Cruz: Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas (Jn. 3, 20)

Pues he aquí un sermón sencillo y claro sin ambigüedades con verdad y caridad.

Sermón en Bogotá, Domingo 19 después de Pentecostés (19 oct. 2014)

 Padre Altamira

Queridos hijos:

PALTAMIRA

Padre Altamira

   Durante estas dos semanas ha sido una gran noticia en la prensa mundial todo lo concerniente al Sínodo sobre la Familia, organizado en Roma por Francisco, con la participación de cardenales y obispos; unos 200. Terminó hoy, con la –muy entre comillas- “beatificación” de Paulo VI. El texto final fue “votado” ayer, aunque se dará a conocer recién en el transcurso de esta semana.

   Tantas cosas hay para decir sobre este Sínodo. Pero en definitiva, todo lo ocurrido no hace sino mostrar más el estado en que estamos los católicos, lo que padecemos. Son otras nuevas consecuencias salidas de las raíces o principios del Concilio Vaticano II, “con el cual y a partir del cual, han creado una nueva falsa religión, una falsificación del Catolicismo”, dañando y engañando a tantas almas.

   Veamos primero la diafanidad y la hermosura de la Verdad, de la doctrina católica, para pasar luego a las cosas de Francisco y de este Sínodo de la “Religión Conciliar”.

 (Cuerpo 1: La doctrina católica, la Verdad)

   Comparemos qué es lo que enseña la doctrina católica, la Verdad, con lo ocurrido en el Sínodo.

   (a) Sobre el Sacramento del Matrimonio:

   La Verdad nos enseña que Dios Nuestro Señor dispuso que, para sus hijos los católicos, “el único Matrimonio válido es el Sacramento contraído ante la Iglesia”. La unión libre, el concubinato, el matrimonio sólo civil de católicos, son acciones malas, constituyen un pecado mortal. Y el pecado mortal conlleva la condenación eterna en el Infierno si uno muere sin arrepentimiento, sin la Confesión –como regla-. Y estas cosas (el arrepentimiento, la Confesión) piden obviamente la “enmienda”, “cambiar”, dejar esos pecados.

   Por caridad y misericordia, uno no trata mal a las personas que están viviendo así. Pero, ¡por caridad y misericordia!, uno les dice que eso está mal, y debe intentar que se confiesen y que dejen esos “estilos de vida”.

   Es una anti-caridad y una anti-misericordia, decirles o insinuarles que eso está bien, o dejarlos así. El Sínodo, los obispos y Francisco han insinuado (o dicho) esta anti-caridad y esta anti-misericordia.

   Las verdaderas caridad y misericordia nunca pueden ir contra la Verdad.

   (b) Los separados o divorciados que han formado nueva pareja, “rehacer sus vidas” como se dice hoy:

   La Verdad, el Catolicismo, nos enseña que el Matrimonio es para toda la vida y que hay que ser fieles al esposo o esposa. Esas personas están en pecado mortal. Lo que hacen es contra la fidelidad: Viven con quien no es su esposa o esposo, en estado de adulterio. Y es contra la indisolubilidad: Viven como si no estuvieran ligados con el vínculo. Es un estado similar al concubinato.

   Por caridad y misericordia, uno no los trata mal. Pero, ¡por caridad y misericordia!, uno debe intentar que se confiesen y que dejen de cometer los pecados que esto envuelve.

   Es una anti-caridad y anti-misericordia, decirles o insinuarles que está todo bien. El Sínodo, los obispos y Francisco han realizado esta anti-caridad y anti-misericordia: Es estar viendo que pueden ir al Infierno y no hacer ni decir nada. “Linda caridad y linda misericordia”.

   ¿Se les puede dar la comunión? Si se han arrepentido, si se han confesado, si han reparado, y si dejan de hacer los pecados que allí se cometen, sí. De lo contrario: No.

   (c) Hacer planificación, el uso de anticonceptivos:

   La Verdad, el Catolicismo, nos enseña que el fin más importante de todos, en el Matrimonio, es la procreación (tener niños) y su educación católica. El ideal católico es LA FAMILIA NUMEROSA. ¡Y hay que desearlo y pedirlo! Diez, doce niños, como era antes y como tiene que volver a ser ahora, pues –aunque sacrificado- es lo correcto y lo hermoso. “Los niños que Dios mande”. Algunos jóvenes esposos que he conocido ya van por el quinto hijo (y son bien jóvenes); felicitaciones a ellos y ¡adelante! Lo triste es que hay gente “supuestamente importante” que censura esto de tener muchos niños.

   Quien hace lo que en Colombia se llama “planificación” [nota edic. Planificación Familiar Natural o PNF], o más claramente: quien hace anti-concepción, comete un pecado mortal, y si muere en ese estado, se condena para siempre en el Infierno. La planificación manda al Infierno.

   Por caridad y misericordia, uno debe tratar que tengan niños (muchos), que dejen de hacer anti-concepción, que dejen la planificación, que se salven, y que vayan al Cielo.

   Es una anti-caridad y anti-misericordia, dejarlos así, dejarlos que sigan planificando. Peor aun: Decirles que está bien la planificación o que la anticoncepción está bien (como han hecho –y hacen- tantos malos sacerdotes y malos obispos).

   El Sínodo, los obispos y Francisco han hecho esta anti-caridad y anti-misericordia. En este caso, pues no han enseñado la Verdad: Pecado grave de omisión por no decir claramente las cosas cuando en “el mundo católico” cunde la planificación y la anticoncepción.

   Además, ellos, los obispos del Sínodo, han sembrado la confusión. Pues, por un lado no han dicho lisa y llanamente la Verdad, y por el otro han dado entender que los llamados “métodos naturales” o de “los días” se pueden usar con total libertad, lo cual es falso:

   “El Matrimonio es antes que nada para tener niños” (o intentar tenerlos), es su fin primario y principal:¡Hay que entender esto de una vez por todas! Estar pendiente de los días de no fertilidad de la mujer sin una causa grave que lo justifique ante Dios, es pecado. Así lo enseñó Pío XII, ¡y hasta Paulo VI! [nota edit.:aunque invirtió los fines] Ejemplos de causa grave que lo justifique: Un grave problema de salud, o un grave problema económico. Subrayamos la palabra “grave”.

   (d) Los novios que tienen relaciones antes de casarse:

   Pues muy mal. Lo correcto, la Verdad, me enseña que se debe tener castidad total hasta el Matrimonio, la virginidad tanto del hombre como de la mujer hasta el Matrimonio. El Sínodo, los obispos, Francisco, han guardado silencio sobre estas cosas, no han dicho qué es lo correcto y qué es lo que está mal: Es una anti-caridad y una anti-misericordia.

   (e) Los homosexuales, la homosexualidad, el matrimonio homosexual, el darle niños a los homosexuales en adopción:

   La Verdad, el Catolicismo nos enseña que la homosexualidad es uno de los pecados más grave de lujuria, es un pecado gravísimo, pues es lujuria contra el orden de la naturaleza, es uno de los pecados que “claman al Cielo”. Y qué dice, por ejemplo, el Papa San Pío X en su catecismo (nº 968): “¿Por qué se dice que estos pecados claman al Cielo? Se dice que estos pecados claman al Cielo porque lo dice el Espíritu Santo y porque su iniquidad es tan grave y manifiesta que provoca a Dios a castigarlos con los más severos castigos”.

   Caridad y misericordia es enseñar estas cosas, “sin tratarlos mal”, ¡pero enseñar estas cosas!, para que estas personas se salgan (como muchas han salido) de estos pecados, para que dejen de cometerlos. Esabsoluta anti-caridad y absoluta anti-misericordia el dejarlos así, el decirles que eso está bien, que es una opción más, o insinuar cosas semejantes. El Sínodo, los obispos, Francisco, han hecho esta anti-caridad yanti-misericordia.

(Cuerpo 2: El documento del Sínodo: “Relatio post disceptationem”)

   Veamos algunos textos del documento emitido, por el Sínodo, el lunes pasado: “Relatio post disceptationem”. Y luego veamos lo que han dicho algunos obispos.

   Ya algunos títulos o apartados de la 3ª parte del documento son por demás “tendenciosos”. Dos ejemplos: “Lo positivo en las uniones civiles y en las convivencias (nota: i.e. las uniones libres)”, “Acoger a las personas homosexuales”. Por supuesto jamás dicen, “en ningún rincón” del documento, que estas cosas están mal, que son un pecado mortal, que no se deben hacer, que es necesario el arrepentimiento, la Confesión, la enmienda para salvarse, que estas cosas mandan al Infierno, ¡jamás!, ¡“en ningún rincón”!

   De la 1ª parte, puntos 7 y 8: (7) …se va difundiendo ampliamente la praxis de la convivencia antes del matrimonio (nota: tener relaciones antes del matrimonio, la unión libre)… (8) Son muchos los niños que nacen fuera del matrimonio… y muchos aquellos que después crecen con uno solo de los padres… El número de los divorciados es creciente. Cosas que existen, sin duda, ¡pero en ningún lugar dirán que eso está mal y que no se debe hacer!

   Punto 10: “…la disminución demográfica (nota: i.e. por planificación y anticoncepción) no sólo determina una situación en la cual la sucesión de las generaciones no está asegurada, sino que se corre el riesgo… de llegar a un empobrecimiento económico y una pérdida de esperanza en el futuro”. Nada del aspecto de pecado ante Dios, de no hacer eso y tener muchos niños. Todo “por cuestiones meramente humanas”, no habrá sucesión de generaciones, más pobreza: Es la tesis del “misterio pascual” sobre el pecado (que es algo que va sólo contra el ser humano, no es algo contra Dios).

   En la 2ª parte, primer título o apartado “la ley de la gradualidad” [ escuchar cap. de Romano Amerio sobre la ley de la gradualidad; duración 19 minutos][1], que es un concepto de la herejía del modernismo. Esta vez no me puedo alargar, tal vez en otra oportunidad se los explique, pero por lo pronto sepan que está mal (según la prensa, esto será dejado de lado en el documento final: veremos).

   En el punto 18: (por la gradualidad) “algunos se preguntan si es posible que la plenitud sacramental del matrimonio no excluya la posibilidad de reconocer elementos positivostambién en las formas imperfectas (nota: i.e. uniones libres, matrimonios civiles de católicos, divorciados vueltos a casar)”. Miren qué forma tendenciosa: No dicen que esas “formas imperfectas” sean buenas o malas, pero “nos preguntamos” por los elementos positivos de ellas. Escuchen el 20: [2] …acerca de las convivencias y de los matrimonios civiles y los divorciados vueltos a casar, compete a la Iglesia reconocer estas semillas del Verbo dispersas más allá de sus confines visibles y sacramentales. [3]…la Iglesia se dirige con respeto a aquellos que participan en su vida de modo incompleto e imperfecto, apreciando más los valores positivos que custodian, en vez de los límites y las faltas”. Apreciar más “lo bueno y positivo de esas situaciones” que los pecados y las faltas.

   De la 3ª parte, en el punto 36 se dice de: “acoger la realidad positiva de los matrimonios civiles y reconociendo las debidas diferencias entre las convivencias. (…) aún presentando con claridad el ideal, indiquemos también elementos constructivos en aquellas situaciones[4]. En el 37: “en muchos países hay un «número creciente de parejas que conviven ad experimentum, sin matrimonio ni canónico ni civil y sin ningún registro»… De frente a tales situaciones, la Iglesia está llamada a ser «siempre la casa abierta del Padre […] donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas[5]»”: “Con su vida a cuestas”, como si eso pudiera seguir así, ¡hay lugar para todos! De cambiar, de afirmar que eso está mal, ni hablemos… “con su vida a cuestas”.

…Y el apartado sobre la homosexualidad: En el punto 50 leemos: Las personas homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana[6]. En el 52, sobre las uniones homosexuales: [7]…se toma en consideración que hay casos en que el apoyo mutuo, hasta el sacrificio, constituye un valioso soporte para la vida de las parejas”. Qué increíble y qué vergüenza. De decir expresamente que eso está mal: Nada, absolutamente nada. Pero eso sí: Admirable es el apoyo mutuo de los homosexuales, “hasta el sacrificio”, valioso aporte para la vida de las parejas.

(Cuerpo 3: Dichos de obispos, cardenales y otros)

   Habíamos dicho sobre las manifestaciones de los obispos. Si pusiéramos todas, jamás terminaríamos. Pondremos sólo tres.

   Francisco tiene un consejo asesor para gobernar la Iglesia, su “G-8”. Entre esos ocho, está el Cardenal Reinhard Marx, presidente además de los obispos alemanes. Él ha dicho sobre los “parejas homosexuales” que si bien no se puede decir que “está todo bien”, “no todo debe ser valorado de forma negativa”,“en una pareja homosexual que convive en fidelidad por 35 años, uno cuida del otro y tratan de ser buenas personas, como Iglesia qué debo decir, ¿todo lo que hicieron a su vida está mal porque son homosexuales?”[8]. En cuanto al Magisterio Católico, según Marx,«obviamente se puede cambiar el magisterio de la Iglesia, que no es una antología estática de frases».

   El Cardenal Christoph Schönborn, tal vez el más importante de toda Austria, dijo: …debemos ver primero a la persona antes que su orientación sexual[9]”; y manifestó: En Viena conocí a dos hombres de tendencia homosexual que convivían desde hace tiempo y firmaron un pacto civil. Vi cómo uno ayudaba al otro cuando uno de ellos cayó enfermo. FUE ALGO MARAVILLOSO, HUMANA Y CRISTIANAMENTE, ver cómo uno se ocupaba del otro y estaba siempre a su lado[10].

   Tercer ejemplo, digo irónicamente “un pariente de Francisco”. Me refiero al Superior General de los Jesuitas, el Padre Adolfo Nicolás: “Puede haber más amor cristiano en una unión irregular que en una pareja casada por la Iglesia”[11]“el caso de las uniones de hecho. No quiere decir que si existe un defecto todo esté mal. Es más, hay algo bueno en donde no se daña al prójimo. Francisco ha insistido al respecto: Todos somos pecadores”.

(Conclusión: La “Beatificación” de Paulo VI y el Obispo de Cali)

TresPapas

En 500 años sólo dos papas verdaderamente santos y canonizados: San Pío V y San Pío X. En 50 años, dadas la prisas por canonizar el conciliábulo, todos los papas tras el concilio que han muerto han sido beatificados, canonizados o están en proceso de beatificación. Si los herejes son betificados e incluso los que, sólo Dios lo sabe, parece que han tenido vicios morales que clan al cielo, el Concilio Vaticano 2 han puesto la “santidad” en rebajas. Si no se apean de la soberbia, hasta Bergoglio lo elevarán ¿a dónde? aún caliente el cadáver ¡ Rapido, rapido, antes que la Iglesia Católica en el futuro los declare herejes! En fin, “santidad” la suya que nada que ver con aceptar la cruz de Cristo.

   El sermón ya está demasiado extenso. Sólo agregamos que hoy, como clausura oficial del Sínodo, Francisco “beatificó” a Paulo VI. Esta beatificación no tiene ningún valor, Paulo VI no es ningún beato: Fue el gran demoledor de la Fe Católica. Él fue el protector e implementador del Concilio Vaticano II. Fue el que cambió los siete sacramentos, ¡los siete! (en muchos de ellos hay dudas sobre su validez). Fue el que “creó” la misa moderna con todos los problemas contra la Fe Católica que dicha “misa” tiene, además del riesgo de invalidez. Incluso muchos dicen, sabrá Dios, que Paulo VI ha tenido pecados o desviaciones morales muy graves (sabrá Dios).

   El documento final del Sínodo será publicado en el trascurso de la semana. Veremos qué nuevas cosas encontraremos allí. La prensa y varios obispos han dicho que no tendría los párrafos más polémicos de la “Relatio post disceptationem”; veremos.

   De cualquier manera, CON TODO LO DICHO Y HECHO, sobra. Imagínense cómo todo se acentuará en esta descomposición que padecemos los católicos y el mundo, con esta falsa religión creada con el Vaticano II.

   El Sínodo ha sido y es como otro Concilio, “EL VATICANO III” ya lo han llamado. Y será potenciado, para mal, como también ocurrió con Vaticano II, en las diócesis, en las parroquias, e individualmente por los sacerdotes.[12]

   Y ya en las diócesis, entre nosotros en Colombia, aun antes del final del Sínodo, el obispo de Cali: Mons. Darío de Jesús Monsalve, ha comenzado con esto. En una entrevista para el diario “El Tiempo”: “Periodista: Ha causado mucho malestar en la Iglesia la información que se publicó sobre el punto del homosexualismo.(Responde el obispo hablando de los homosexuales:) …Hay que brindarles más acogida ypedirles perdón por las heridas que les hemos causado con juicios hirientes y dañinos sobre su tendencia. ¿Es posible una apertura de la Iglesia frente al tema de las parejas del mismo sexo?(Responde el obispo:) …esas parejas expresan algo constructivo y positivo del humano, que es el afecto. Una sociedad no puede ser violenta con personas que expresen afectos distintos… la Iglesia puede ayudar a entender esas manifestaciones como válidas, es decir que se dan… No debemos crear conflicto con esas relaciones, porque ya bastantes conflictos tiene la humanidad como para convertir en problemático ALGO QUE DEBERÍA SER ACEPTADO”.

   Dejamos aquí, ¿para qué más?

AVE MARÍA PURÍSIMA.

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