Respuesta a una católica angustiada por la destrucción de la Iglesia perpetrada por Bergoglio

Nota de Mater Inmacutata sobre la respuesta del periodista:  Si cuando el periodista dice “Iglesia” lo sustituimos más correctamente por “hombres de la Iglesia”, y/o “eclesiásticos”, “jerarquía y laicos”, la respuesta del periodista a la angustiada señora resulta de mucho interés, pues señala a mi modo de entender dos cosas: Primero la posibilidad, seguridad para cada vez más personas, de que Bergoglio no sea verdadero Papa sino un Antipapa; y segundo, que la cuestión no estriba tan sólo en declararle antipapa, sino y principalmente, en conservar la doctrina católica y los sacramentos tal como se transmitieron en la Iglesia, hasta que llegó el Conciliábulo Vaticano II de Juan XXIII y Pablo VI y el posterior despliegue de sus herejías por manos de Juan Pablo II y Benedicto XVI: El fenómeno personalizado en “Bergoglio” no nació ipso facto por generación espontánea, como muchos novusordistas simplonamente pretenden creer, sino que es un buen hijo de Ratzinger, fiel nieto de Wojtyła, heredero audaz de su bisabuelo Montini y consecuencia lógica de la saga iniciada por su tatarabuelo Roncalli. Este proceso, coherente en malévolo, tiene un nombre y se llama: APOSTASÍA; ante la cual unos son responsables y otros cómplices. Pocos han mantenido la Fe. 
alessandro-gnocchi.jpg

Alessandro Gnocchi.

“Bergoglio destruye la Iglesia Católica … él no es católico”

La siguiente historia se ha colado últimamente en blogs “tradicionalistas” y Novus Ordo de expresión anglófona, por lo que nos complacemos en ofrecérsela a nuestros lectores.

El autor italiano Alessandro Gnocchi (b. 1959) escribe una columna semanal llamada Fuori Moda (“Old-Fashioned”) para el sitio web   Riscossa Cristianaen la que responde a preguntas que le envían. El 04 de febrero 2015, Gnocchi responde a una señora llamada Lisetta,  que pregunta, aportando  muchas pruebas sobre la negación de las verdades católicas del ” Papa” Francisco: ¿no sería más fácil” decir como [Antonio] Socci dice sobre Francisco que Jorge Bergoglio no es en realidad un Papa válido ( ver aquí )?

La siguiente es  la respuesta explosiva de Gnocchi:

Carísima Lisetta,

Es cierto que, como usted sugiere, “sería más fácil decir lo que dice Socci de Bergoglio”. Pero sería un error en cuanto al contenido y en términos de método. Voy a tratar de explicárselo a usted de una manera que aunque puede parecerle esquemática, espero, sin embargo, que le parezca clara. 

1. Es un hecho y no una opinión, que [Jorge] Bergoglio está destruyendo la Iglesia Católica  – y subrayo “católica” – incluso con energía. Pero no estoy de acuerdo con quienes dicen que esto se hace en nombre de un pretendido  Tercer Concilio Vaticano y, por tanto, que el remedio sería la correcta aplicación del Concilio Vaticano II. Los desastres que llevaron a la Iglesia hasta el borde del acantilado y a muchos católicos a la pérdida de la fe, vienen precisamente de la correcta aplicación del Concilio Vaticano II: no de su espíritu, sino de sus palabras.

2. Lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo: Esta Iglesia merece este Papa. O mejor aún, este Papa es la expresión perfecta de la Iglesia, que es cada vez menos católica. Si mañana Benedicto XVI fuera a volver a la Cátedra de Pedro, nada cambiaría, y el proceso de auto-destrucción continuaría sin interrupciones, como sucedió durante el pontificado de [Joseph] Ratzinger y sus predecesores conciliares y postconciliares. Es evidente que el virus se inyectó hace mucho tiempo, a pesar de que no se hizo presente en documentos magisteriales hasta el Concilio Vaticano II.

3. Considero que es un gasto inútil de energías intelectuales recopilar argumentos complejos e incluso sorprendentes criticando a Bergoglio para deducir que él no es Papa. Un católico puede denunciar, incluso ferozmente, todos los errores que se cometen en asuntos de fe por un Papa, aunque sabiendo que él es el Papa. Además: Si un católico tuviera la capacidad y prestigio para hacerlo y no lo hiciera, cometería  una grave ofensa a Dios y al pueblo.

4. Considero algo ridículo, además de muy patético, el proceso de pensamiento de los que niegan los hechos porque entonces se verían obligados a cambiar la teoría. A menudo se puede oír a alguien argumentar de esta manera: “No podemos decir que esta declaración o esta conducta del Papa está equivocada porque entonces tendíamos que decir que no es infalible”. Y al mismo tiempo, traen a colación todo tipo de intervenciones misteriosas, nombrando en vano al  Espíritu Santo.  Sin embargo, un error es un error del que lo comete. Y, de hecho, si este error es cometido por el Papa, significa que incluso él mismo, excepto bajo ciertas condiciones excepcionales, no es infalible.

5. Yo no tengo la capacidad, la competencia, o el papel para decir si Bergoglio es Papa o no. No soy capaz de juzgar si la reconstrucción de los procedimientos del último cónclave demuestra que su elección fue nula. Sí observo que ninguno de los que formaron parte   del cónclave afirma esta tesis [de Socci], al menos abiertamente. Cuando lo hagan, me complacerá mucho  tener en cuenta su opinión. Al mismo tiempo digo, que  la opinión de un lego como yo, y yo soy lego en teología y derecho canónico en relación a este tema, tiene un valor cercano  a cero.

6. Dicho esto, el hecho de que aunque haya que decir  que Bergoglio no es Papa,  no me produce miedo seguir adelante con mi razonamiento. No soy capaz de decir si Bergoglio no es Papa: Pero soy capaz de decir, y lo digo, que no es católico en casi todas sus declaraciones y acciones.  Este es el último paso de mi razonamiento y creo que es más difícil y más doloroso que el paso dado por los que dicen que Bergoglio no es Papa. Creo que se puede reconocer que si yo creyera que tuviera que dar un paso más, lo haría. 

7. No sé por qué nuestro Señor permite esta agonía, yo no sé por qué Él permite que el guía visible de la Iglesia actúe conscientemente para destruirla. No pretendo saber la razón de todo esto, pero soy lo suficientemente humilde como para aceptar los hechos, porque todo lo que Dios permite, incluso el mal, es siempre en vista de un bien, que ni siquiera quizás podemos imaginar. Por supuesto, la desolación que vivimos no es un premio. Es cierto que tenemos que pagar por nuestros pecados personales. Pero creo que estamos pagando también por los pecados de aquellos que vivieron  antes que nosotros, especialmente por los pecados de los pastores que, entonces, tenían la obligación de defender de los lobos al rebaño de ovejas oponiéndose a la deriva de los  acontecimientos, pero que sin embargo no lo hicieron. Con diez – no digo cien – sólo con diez Mons. [Marcel] Lefebvres, en vez  de sólo uno, probablemente hoy no estaríamos en una condición tan lamentable.

8. Cuando digo que soy lo suficientemente humilde como para aceptar los hechos, no quiero decir que uno no deba oponerse a la maldad, a la injusticia y a la traición a la fe. Sólo digo que hay que luchar por lo que es bueno, por  la verdad, y por la salvación de nuestras almas, y para la gloria de Dios, sin fabricar excusas que no pueden enfrentar la prueba de los hechos. De lo contrario estaríamos derrotados desde el principio.

Alessandro Gnocchi.

EJEMPLO EN FOTOS DE LA APOSTASÍA DE LA JERARQUIA CONCILIAR:

Cultos de dioses paganos en la Consagración de un  Obispo

apostatasia

 

( “Fuori Moda: La Posta di Alessandro Gnocchi – settimanale rubrica” ​​, Riscossa Cristiana . 4 de febrero de 2015; traducción de la la traducción inglesa)

Fuente de la imagen: zeroconfini.itDe Novus Ordo Watch. Tomado de Amor a la Verdad

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s