Quiénes somos

DECLARACIÓN DE FIDELIDAD CATÓLICA

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Fieles a la herencia de los Apóstoles, al magisterio infalible de todos los legítimos sucesores de San Pedro, a las definiciones de todos los Concilios Ecuménicos dogmáticos y al magisterio ordinario de la Iglesia, adherimos con todo nuestro corazón y con toda nuestra alma a la Roma católica, guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias al mantenimiento de esta fe, a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad.

Según el ejemplo de los mártires y confesores y de todos los santos, intrépidos defensores de la Iglesia y de la Sede apostólica, negamos en cambio y nos hemos siempre negado a seguir la Roma neo-modernista y neo-protestante que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano IIº y después de éste, en todas las reformas y orientaciones que han salido de él.

Estas reformas y orientaciones, en efecto, han contribuido y contribuyen todavía a la demolición de la Iglesia, a la pérdida de su espíritu misionero, a la propagación del indiferentismo – por el ecumenismo y el diálogo interreligioso -, a la ruina del sacerdocio, a la aniquilación del Sacrificio y de los sacramentos, al debilitamiento de la autoridad pontificia, a la anarquía teológica, a la confusión de la acción pastoral, a la desaparición de la vida religiosa, a una enseñanza naturalista y teilhardiana en las universidades, los seminarios, la catequesis, enseñanza procedente del liberalismo y del protestantismo condenados muchas veces por el magisterio solemne de la Iglesia.

Ninguna autoridad, aunque sea la más alta en la jerarquía, que no es dueña del depósito de la fe sino su custudio, puede obligarnos a abandonar o a disminuir nuestra fe católica claramente expresada y profesada por el magisterio de la Iglesia desde hace veinte siglos, y en época más reciente por los textos claves de su doctrina antiliberal y antimodernista, a saber:

  • Mirari vos, de Gregorio XVI,
  • Quanta cura y el Syllabus, de Pio IX,
  • Immortale Dei y Libertas, de León XIII,
  • Pascendi, de Pio X (con el juramento antimodernista),
  • Quas primas y Mortalium animos, de Pio XI,
  • Humani generis, de Pio XII.

« Si nosotros mismos, dice san Pablo, o un ángel del Cielo os anunciara otra cosa distinta a la que yo os enseñé, ¡ que sea anatema ! ». Insiste el Apóstol : « Ya os lo hemos dicho y hoy os lo repito, si alguien os predica otra cosa diferente a lo que habéis recibido, ¡ que sea anatema ! » (Carta a los Gálatas, 1, 8-9).

Entonces, si se viene a manifestar una contradicción en las palabras o en los actos del papa o en los actos de los dicasterios romanos, con la doctrina tradicional, en este caso escogemos lo que fue enseñado en todo tiempo y no hacemos caso de las novedades destructoras de la Iglesia, tampoco de una « hermenéutica » que pretendiere demostrar la continuidad entre estas novedades y el magisterio constante de los siglos pasados.

No se puede modificar substancialmente la lex orandi (la liturgia), sin modificar la lex credendi (la regla de la fe). A la misa nueva le corresponden : catecismo nuevo, sacerdocio y seminarios nuevos, nueva presentación de los sacramentos, nuevo derecho canónico, biblia ecuménica, nuevas formas de devoción, nuevos criterios de santidad, Iglesia carismática y pentecostalista fragmentada en « comunidades » discordantes, todas estas cosas opuestas a la ortodoxia, al magisterio de siempre, y a la unidad católica.

Esta Reforma que procede del liberalismo, del modernismo, está enteramente envenenada; brota de la herejía, y conduce a la herejía. Por lo cual es imposible a todo católico consciente y fiel aprobar tal Reforma y someterse a ella de cualquier manera que sea.

La única actitud de fidelidad a la Iglesia y a la doctrina católica, por nuestra salvación, es el rechazo tajante a la Reforma, aunque se debería recurrir, para sobrevivir, a soluciones canónicas excepcionales – porque la salvación de las almas es la suprema ley – o padecer eventualmente injustas condenaciones.

Por lo cual, sin ninguna rebelión, ninguna amargura y ningún resentimiento, nos proponemos mantener la profesión íntegra de la fe iluminada por la estrella del magisterio de siempre, seguros de que no podemos dar un mejor servicio a la santa Iglesia católica, al pontífice supremo y a las generaciones futuras.

Por lo cual, también, nos atenemos firmemente a todo lo que fue creído y practicado en materia de fe, moral, culto, enseñanza del catecismo, formación del clero, institución de la Iglesia, por la Iglesia de siempre, y codificado en los libros publicados antes de la influencia modernista del concilio pastoral Vaticano IIº, en la espera de que la verdadera luz de la tradición disipe las tinieblas que oscurecen el cielo de la Roma eterna.

Por lo cual, además, observamos no tener confianza en las iniciativas romanas, tanto en la ofrecidas bajo el pontificado de Benedicto XVI anteriormente, como las que pudiere en el futuro inmediato brindar Francisco a través del Card. Múller,  invitando a algunos grupos plenamente católicos que han mantenido la fe católica y la tradición, tales como la Hermandad Sacerdotal San Pio X y otros, a integrarse en la « plena comunión » de la Iglesia-conciliar como refuerzo de sensibilidad tradicional, como si lo verdaderamente católico fuera una opción más entre las cuales los fieles pudieran escoger.

Cualesquiera que fueren las buenas intenciones alegadas y las garantías ofrecidas, se debe temer, en efecto, que este acercamiento conduzca, pronto o más tarde, a la neutralización de la resistencia « tradicionalista », como lo demostró la aplicación del motu proprio Ecclesia Dei de Juan Pablo II (1988), el cual supuso la división entre los verdaderos católicos.

Por consiguiente, mientras que las autoridades romanas no hayan renunciado a los errores del Vaticano II y empezado a corregir sus funestos efectos, sería muy aventurado imaginar cualquier « normalización » canónica que colocaría las fuerzas vivas del catolicismo fiel bajo la dependencia de estas autoridades.

No sería menos arriesgado instalarse en una política de « brazos cruzados », o bien pensar que fuera posible contentarse con una « tolerancia » tácita por parte de la Roma actual, que se constituiría,  en concreto, en una « vigilancia » paralizante.

En la situación actual, por amor a la Iglesia, por fidelidad a la memoria y a la lucha de todos los que dieron su vida por la fe católica, no se pueden poner las esperanzas en tales arreglos – bien sean oficializados o tácitos – en el momento en que la confesión vigorosa y pública de la fe es más imprescindible que nunca, frente a los instigadores de errores, sean éstos quienes sean.

En este espíritu, y para apresurar en aquello que depende de nosotros, la vuelta de la Iglesia a su propia tradición bimilenaria, suplicamos respetuosamente e insistentemente a quien fuere verdadero Sumo Pontífice que cumpla, lo más pronto posible, como Vicario de Cristo, sucesor de Pedro, y Doctor de la fe católica, tres gestos de la más alta importancia :

  • Declarar que él tiene firmemente, en el mismo sentido que sus predecesores, la doctrina de Gregorio XVI, Pio IX, León XIII, Pio X, Pio XI y Pio XII, denunciando los errores de la « cultura liberal » : de este modo sería reafirmado, en contra de la falaz « libertad religiosa » y de los « derechos-del-hombre-sin-Dios », el Reino social de Jesucristo,
  • Restablecer el juramento antimodernista, decretado en 1910 y abrogado en 1967, para el acceso a los órdenes de la jerarquía eclesiástica : de esta manera sería detenido el proceso de corrupción de la fe, causa de la « apostasía silenciosa » de las masas católicas,
  • Haciendo uso del privilegio de la infalibilidad pontificia (cfr. Constitución Pastor aeternus del Vaticano I), condenar solemnemente los textos del Vaticano IIº contrarios a las definiciones irreformables del magisterio anterior : así sería revocada la supuesta autoridad de un concilio « pastoral », « nuevo Pentecostés » de la Iglesia, que resulta ser, cincuenta años después, el mayor desastre de su historia.

Por último, con el objetivo de cumplir con la solicitud de la Virgen María, imploramos se digne consagrar Rusia al Corazón Inmaculado de María, según la petición del Cielo comunicada en Fátima, y en las formas requeridas por esta petición.

Profesando todo esto, con la gracia de Dios, el socorro de la Virgen María, de San José, de San Pio X, estamos convencidos de permanecer unidos a la Iglesia, una, santa, católica, apostólica y romana, como a los sucesores de Pedro, y de ser fieles dispensadores de los misterios de Nuestro Señor Jesucristo in Spiritu sancto.

Miguel_Angel_Piet_

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15 comentarios en “Quiénes somos

  1. Hola. Saludos desde Argentina. Queria saber si uds tienen acceso a libros tradicionales. Estoy buscando la regla de los terciarios carmelitas descalzos. Está por lo general publicada en los viejos manuales de los terciarios. Estoy buscando uno de esos manuales desde 1922 en adelante, pues el papa Benedicto Xv hizo una reforma a su regla y/o estatutos. Si saben donde puedo conseguirlo digitalizado me avisan? Gracias

  2. Estimados MATER INMACULADA para la formación católica de los jóvenes y obviamente para la formación de los padres y docentes que van a enseñar a esos jóvenes y niños. cual es el ABC o la GUIA IMPERDIBLE en cuanto a (libros, películas, documentos, colegios, universidades etc) que hay que seguir en la linea tradicionalistas para formarse en la sana doctrina. Han publicado ustedes una guía de esa naturaleza en medio de la basura liberal, progresista y modernista que la encontramos en cualquier basura de documento actual?

  3. La verdad es que la declaración de principios de arriba me parece interesante… Pero me quedo con las ganas de saber que respondáis más concreta mente a la pregunta que encabeza esta sección: ¿Quienes sois? Sois un grupo formal (una especie de congregación de fieles o algo por el estilo) o sois un grupo de laicos, o sois simplemente u laico que abre un blog… Es decir, más allá de este blog ,¿Mater Inmaculata es algo más o se reduce al blog?

    Supongo que si no lo explicáis en el texto de arriba es porque, recurriendo a la santa voluntad de las personas, no queréis contestarlo. Pero en cualquier caso, por la misma libertad, no puedo dejar de preguntarlo y espero que esta pregunta o su forma no es resulte agresiva ni polémica en ningún sentido.

    Que el Señor os bendiga.

    • Gracias por su respuosa pregunta.materinmaculata es la continuación de la web, 9destruida por los hackers, matercastissima. Fue una iniciativa personal, embrión de una Pía Unión, conforme al C.I.C de 1917. denominada Sapientiae Sedei Fillii, que usa para su acción la epiqueya tomista, en tanto haya un verdadero papa.
      Pax tecum

  4. JHS
    Quisiera saber si están al tanto de quién ha editado el libro de Klaus Gamber, “La reforma de la liturgia romana”, que encontré citado en un post. Muchas gracias.

    • La edición que yo poseo es de “Ediciones Renovación”, Madrid 1996, autorizaa por la EDITORIAL ICM. Traducida por Gonzalo Porras y Rodríguez y revidado por Baltasar Pérez Argos, S.J.

      • Gracias, Sofronio. ¿Tiene idea cómo me puedo poner en contacto con la editorial? No encuentro muchos datos por la web…

  5. Muchas gracias por el blog.
    Es muy ilustrativo.
    Me gustaría que nos diera su opinión sobre Comunión y Liberación.
    Leyendo su lenguaje mistérico, sus críticas al tomismo, su personalismo, su ausencia de referencias a la realidad objetiva, su escasísimo interés por la Sagrada Liturgia… Yo personalmente no puedo dejar de recordar la Pascendi.
    Creo que es importante porque pasan por ortodoxos por su adhesión a la persona del Papa. Sin embargo son liberales. ¿Podría Vd. ofrecernos algún estudio detallado sobre el tema? Gracias.

  6. Hola, a quíen corresponda yo soy una simple laica, solo quiero comentar de que al leer un poco de lo que son ustedes, y que no estan ni an estado de acuerdo con El Concilio Vaticano ll, me da tristeza de que los hijos consagrados a Dios llamense sacerdotes, obispos etc, esten tan divididos con la Iglesia de Cristo, y su Cuerpo Mistico y llamen hereje al Papa de aquel entonces (Papa Juan xxiii y a la fecha el Papa Francisco) y me vienen varias preguntas como al estar separados de la Iglesia Catolica ¿a donde van los documentos de los Sacramentos que hacen por ejemplo, Bautizos, Matrimonios etc? ¿Le dicen a la gente que no estan en comunión con la Iglesia original (Catolica) y con el Papa Francisco? ¿Por que si la Iglasia, a pasado por tantas pruebas, por ejemplo desde nuestro primer Papa Pedro cuando San Pablo le reclamo el apartarse de la comunidad “pagana” por no ser Judios (Galatas2,11-21) que se convoco el primer Concilio y esta en N.T. Hechos de los Apostoles Capitulo15? despues vino la persecusion para los Cristianos donde incluso hubo muchos Papas Martires y así nuestra Iglesia Catolica ha habido y pasado por muchas pruebas, esta tambien La santa Inquisición, y lo mas grande que paso que asta nuestros dias nos a, y sige afectandonos, la gran separación de Los protestantes originada por un Sacerdote que tenia solamente 10 años de sacerdote (Martín Lutero) y asta ahorita seguimos con pruebas y seguiremos asta, El final de los tiempos, como dijo Nuestro Señor Jesucristo, pero tambien dijo que las puertas de la muerte jamas la podran vencer (Mateo16,18-19) y aquí yo digo porque no creerle a Nuestro Señor Jesús pues la Iglesia esta guiada por El Espiritu Santo, yo en ningun momento los estoy criticando ni juzgando Dios me libre de eso, pues yo ante todo me merecen respeto por ser Consagrados a Dios, pero si me causa tristeza que entre Catolicos estar separados, pues si siendo Bautizados formamos La Iglesia y el cuerpo mistico de Cristo que es la cabeza al no estar en comunion con esa misma Iglesia estamos separando ese cuerpo. Espero en Dios y Nuestra Mamita Maria que regresen pronto, pues me viene a la mente la Oración de Nuesto Señor Jesucristo: PADRE QUE SEAMOS UNO, COMO TU Y YO SOMOS UNO. Los esperamos con los brazos habiertos, hermanos en Cristo. Que Dios los Bendiga y El Espiritu Santo los ilumine y les muestre la verdad pero sobre todo que Nuestra Mamita Maria Interseda por ustedes y por nosotros para que no alla mas separación dentro de la Iglesia Catolica, sino que seamos. “Un solo Señor, una sola Fe, un solo Bautismo, un solo Dios y padre de todos, que está por ensima de todo lo penetra todo y está en todo (Efesios 4, 5-6). Atentamente, Maria López Bendiciones.

    • Hola María López:
      Yo soy un simple católico y como usted ha escrito preguntando a quién corresponda, le responde un servidor en calidad de católico.
      No está en comunión con la Iglesia Católica quien no tiene la misma Fe. Y no tienen la misma fe los que predican doctrinas condenadas por todos los papas. Así quienes predican y practican el liberalismo, la libertad religiosa o el ecumenismo del concilio Vaticano II, condenado en las siguientes encíclicas del Magisterio Pontificio, entre otras muchas, no tiene la misma fe católica que los verdaderos miembros de la Iglesia:
      • Mirari vos, de Gregorio XVI,
      • Quanta cura y el Syllabus, de Pio IX,
      • Immortale Dei y Libertas, de León XIII,
      • Pascendi, de Pio X (con el juramento antimodernista),
      • Quas primas y Mortalium animos, de Pio XI,
      • Humani generis, de Pio XII.

      Por otra parte la Iglesia es Un, auque sólo esté compuesta por un par de miembros. La doctrina de que la Iglesia de Cristo está dividida y en fase de construirse sus unidad es una herejía; es pensar, equivocadamente, que la oración del Hijo: “Padre que todos sean uno como Yo y Tú somos Uno” no fue escuchada.
      La Iglesia es Una cuando sólo eran un puñado: Los Apóstoles y unos pocos discípulos. La Iglesia era Una cuando San Atanasio junto a un exiguo 3 a 5% defendían contra el 93 a 95% de cristianos arrianos que la divinidad del Hijo era consustancial a la del Padre. Entonces como ahora, la Iglesia la componen sólo los que tienen la Fe católica y no los herejes; éstos tienen que convertirse y profesar la Fe católica íntegra para formar parte de la iglesia, fuera de la cual no hay salvación (ni para luteranos, ni para ortodoxos cismáticos, ni para anglicanos, ni para mahometanos, budistas…. Esas religiones no salvan nunca, jamás).

      La unidad es perfecta entre los que tienen la Fe, aunque sean como ahora mismo, así como en tiempos de la herejía arriana o como en tiempos de la herejía monotelista un pequeño resto esparcido por el mundo.

      Quien mantiene la Fe está en la Iglesia Católica, fuera de la cual no hay salvación.
      Lea , por favor, por ejmplo: Mortalium Ánimos de Pío IX o Pascendi del último papa santo (canonizado válidamente)

      Y recuerde siempre que si un Papa cae en herejía formal deja de ser Papa, según Inocencio III, San Belarmino, San Alfonso María de Ligorio, Suárez, Cayetano, etc. etc. etc. ¿ Pregúntese usted si estos papas conciliares mantienen la misma doctrina que los papas católicos? Sea sincera, pues Dios a nadie le niega la luz y actúe conforme a la verdad. Si usted me muestra una sola cita de las Sagradas Escrituras, una sola cita nada más, que avale el ecumenismo que predican estos “papas2 o el concilio vaticano 2, yo me convertiré a la iglesia copnciliar, pero de lo contrio, seguiré a la Iglesia católica, la Una y única de Cristo, que condena el ecumenismo y a los “papas”, “obispos”, sacerdotes o laicos que lo defiendan o lo practiquen. Sólo hay un verdadero ecumenismo, como dice Pío IX: La vuelta de los herejes al seno de la Iglesia Católica para que sean amparados en esta valle de lágrimas por la Santísima y siempre Virgen María, Madre de Dios, para que llenos de caridad podamos alcanzar la bienaventuranza eterna. Fuera de la Iglesia Católica es imposible.
      En Cristo Nuestro Señor y en su única Iglesia, siempre Una
      Que la Luz que es Cristo le haga ver la verdad y salir de la iglesia conciliar para mantenerse fiel en la Iglesia Católica auqnue tenga que sufrir el martirio de la incomprensión de sus amistades y familiares. Eso será una muestra de amor mayor a Cristo Jesús y a su inmaculada esposa, la Iglesia.

    • La unidad se da en el culto, Fe y gobierno. Y en ese orden. El gobierno de la iglesia, es decir obispos y papa, no es para destruir el culto y la Fe sino para custodiarlos. Los posconciliares no custodiaron sino que demolieron el culto y la fe tornándola antropocéntrica, La unidad como nota fue destruida luego del vaticano II.
      Por favor María no deje de leer este link:

      http://www.devilsfinalbattle.com/span/ch6.htm

    • Que Dios la bendiga Maria Lopez: no se aflija por los documentos de sacramentos. Cada persona puede obtener certificados y copias de sus sacramentos en la Iglesia en la cual recibio los sacramentos. Esos libros se mantienen y cuidan bien. La iglesia Catolica fue incluso una vez como la guarda de estadisticas vitales del mundo entero, y aquellos sacerdotes que se vieron obligados a separarse de la “iglesia oficial” por asi llamarla, debido al cambio esencial de la Misa y a los cambios esenciales que se hicieron e los ritos de los sacramentos, se separaron porque desean mantener las cosas como fueron siempre, antes de los cambios. Esos sacerdotes conocen la importancia de guardar esos documentos y lo haran. Cuando alguno de ellos cree que ya no podra hacerlo (simplemente por una enfermedad o por la razon que sea) ese sacerdote se asegura de que esos documentos sean protegidos. Este no es el problema mas grave que existe hoy, el problema mas grave es que en muchas de las ceremonias que se realizan dentro del confin de la “Iglesia Catolica oficial” (por asi decir), los cambios de los sacramentos son tan graves que en muchisimos casos hay dudas reales sobre su validez. Que Dios la bendiga,

  7. Un sueño: La Iglesia de los gestos
    Anoche, 25 de agosto de 2014, tuve un sueño, me encontraba creo en el Sínodo de obispos y, de alguna manera extraña que no estaba explicada en el sueño, yo era un obispo. Al frente de la reunión que se llevaba a cabo en una Universidad Católica estaba el papa, traté de hablar con uno de los miembros del clero que estaba a mi lado para darle a conocer mi posición en gran parte contraria a la forma en que Francisco había dirigido la Iglesia; el sujeto me miró con extrañeza y trato de convencerme de lo extraordinario que era el nuevo papa, no nos entendimos. Mientras tanto el vicario de Cristo se había puesto en el frente del salón y explicaba cuáles eran los gestos que debían repetir los príncipes de la Iglesia ante los fieles: con las manos el papa fingía dar una palada en el piso poner su contenido en un balde imaginario y arrojar luego el contenido del balde para atrás después decía las palabras que acompañaban la acción: “así se quita la pobreza, ahora por favor repitan todos”. Los obispos repetían los gestos de buena gana, todos estaban encantados y el papa los corregía, entonces, se fijó en mí y me pidió que imitara los gestos, en realidad en lo personal Francisco es muy simpático y generalmente es muy amable pero yo no entendía el sentido evangélico de aprender y enseñar esos gestos, a pesar de ello repetí los movimientos, creo que porque sentía la necesidad de corresponderle en su bondad hacia mi persona, pero mientras lo hacía pensaba en la forma de dejar esa reunión y renunciar de manera no evidente a mi nueva profesión de obispo, miré a mi alrededor y noté que el único que tenía las vestimentas correspondientes al cargo era yo y que el resto estaba vestido como laico sin siquiera llevar un traje, lo cual aumentó mi sensación de extrañeza, de encontrarme totalmente fuera de lugar. Me dije: “no los entiendo ni ellos me entienden, somos muy diferentes.” El mismo papa estaba vestido de laico. Hasta aquí el sueño.
    Noten los lectores que no sólo los obispos estaban vestidos de manera incorrecta sino que el mismo soñador estaba vestido de obispo y ejercía una función que no le correspondía. Lo único que enseñaba el papa eran gestos con algunas palabras en una Universidad Católica, o sea, en el lugar en donde se cultiva la razón y la fe. Que mientras los obispos estaban encantados y felices con el nuevo papa mi posición era más bien crítica. Que no nos pudimos entender ya que pensábamos y sentíamos de manera completamente diferente.
    En realidad, no contaría el sueño si no tuviera una moraleja oculta, en vez de la unión de razón y fe lo que se nos propone en el nuevo papado es una unión de gestos y fe dirigidos éstos no a elevar a las masas sino a llevarlas, por medio del sentimiento, al sendero de la fe. Es también una renuncia a un esfuerzo por elevar al hombre común de su mediocridad intelectual en el camino de la fe y una manera no querida de alejar a algunos católicos de la búsqueda racional de la verdad.

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